
Los aficionados futboleros de toda Europa andan con la atención puesta en sus selecciones y los partidos de repesca para clasificarse al mundial de Sudáfrica. Por eso mismo no hay mejor momento que éste para hacer un profundo repaso al nivel del fútbol europeo en cuanto a las grandes ligas. Algunas de las ligas más fuertes del continente viven una recesión comparable a la que azota los mercados de valores de todo el mundo. En España, Inglaterra, Italia, Alemania, Francia, Holanda, Escocia y Portugal se viven realidades futbolísticas que, por la importancia histórica de algunos de sus equipos, merece ser analizada con detalle.
La única liga en constante progreso en los últimos años es la inglesa. La
Premier League se revaloriza cada año, y ni siquiera la pérdida de su gran estrella, el portugués Cristiano Ronaldo, parece haber afectado su popularidad. Los grandes clásicos
Liverpool y
Manchester United, la consolidación de
Chelsea y
Arsenal como grandes de Europa, los fichajes millonarios del
Man City y el alto rendimiento de equipos como
Everton, Aston Villa o
Tottenham han conseguido situar a la Premier como la liga más atractiva del mundo. Característica por su juego rápido y vertical personificado en jugadores como Lampard y Gerrard, el empuje de la afición, y no exenta de grandes talentos individuales, la Premier presenta un nivel de espectáculo más que atractivo. El Chelsea ha conseguido superar la marcha de Mourinho y de la mano de Ancelotti vuelve a dominar con cierta holgura una liga en la que el Liverpool de Rafa Benítez sufrirá para clasificarse a la Champions. El Manchester empieza a notar el peso de la figura de Cristiano y sufre para aguantar el tirón del líder, y el Arsenal de Wénger sigue demostrando que un modelo basado en buen fútbol de la mano de jóvenes promesas es sostenible a primer nivel.
Una liga que habrá que valorar detenidamente a final de temporada es la española. La
Liga BBVA está en un momento extraño. Convive con el
Barcelona, uno de los mejores equipos de la historia de la mano de Pep Guardiola y actual campeón de todo, con un
Madrid estrenando uno de los proyectos deportivos más ambiciosos de todos los tiempos. El poder ver en un partido juntos a Kaka, Cristiano Ronaldo, Messi, Ibrahimovic, Casillas, Benzema, Xavi, Iniesta, Daniel Alves e Higuaín (y algunos más) podría hacernos suponer inmediatamente que la española es la liga de más nivel del mundo. Lo cierto es que, mirando más allá del duelo de titanes que protagonizarán Barcelona y Madrid, sólo aparecen dos equipos de mimbres sólidos,
Valencia y
Sevilla, y otros dos grandes venidos a menos, que han sufrido un inicio de temporada convulso.
Atlético y
Villarreal están sufriendo mucho para cumplir con las altas expectativas depositadas en ellos. A partir de aquí se crea un vacío enorme hasta los equipos siguientes.
Deportivo,
Mallorca, Espanyol o
Athletic se encuentra muy lejos de los equipos favoritos para Europa. Por otra parte, el nivel del resto de equipos deja muchísimo que desear, y, si lo comparamos con el de años atrás, vemos que el nivel competitivo de la liga española está en unos niveles alarmantes. No obstante, el fútbol técnico y paciente que se practica en España sigue siendo atractivo a los ojos de muchos, que no han acusado el descenso de competitividad.
Una liga en caida libre es la
Serie A italiana. Salvo el
Inter, los grandes han bajado a un nivel que no les permite competir ni con el gigante neroazzurro, ni con los grandes de Europa. La
Juventus sigue pagando las consecuencias del escándalo Moggi, el
Milan necesita una renovación urgente a todos los niveles y el nivel de la
Roma,
Lazio,
Parma o
Udinese ha descendido notablemente en los últimos años. Aparte, su fútbol poco lento y poco vistoso hace de este campeonato el menos atractivo para los aficionados. De todas maneras, la historia de los equipos italianos les permite tener en nómina a algunos de los jugadores mejor valorados del mercado mundial. Aparte, los continuos altercados en las gradas y el ascenso de ligas históricamente menores no ayudarán a que la Serie A recupere su nivel en un futuro cercano.
Algo parecido sucede en la
Bundesliga germana. El
Bayern es un gigante que dobla en estructura a cualquiera de sus rivales. Aunque en lo deportivo lleva varios años convulsos en los que no termina de encontrar su lugar, el nivel de su plantilla es extraordinario para una liga que, sin grandes estrellas, muestra un nivel medio bastante competitivo. Con 12 jornadas disputadas, hasta 7 equipos están situados por encima del titán bávaro entrenado por Louis Van Gaal, lo que garantiza que el número de enfrentamientos directos en la zona alta será alto y la Bundesliga nos ofrecerá partidos extraordinariamente llamativos. Aparte del Bayern,
Shalke 04,
Hamburgo,
Bayer Leverkusen y
Werder Bremen lucharán con todas sus fuerzas por tomar el trono del actual campeón, el
Wolfsburgo.
La
Ligue 1 vive un periodo de transformación. El
Girondins de Burdeos, con la explosión definitiva de Gourcuff y la importantísima aportación de Chamakh, ha sido capaz de destronar al
Olympique de Lyon, que además ha perdido a su goleador Karim Benzema, pero que ha hecho un esfuerzo considerable para reforzarse, haciéndose con Bafe Gomis y Lisandro López para dotar de más gol a su delantera. El tercer equipo en discordia es el
Olympique de Marsella, actual subcampeón, que intentará el asalto al título de la mano de Brandao, Niang y Cheyrou. El fútbol que se practica en la Ligue 1 recuerda al de la Liga BBVA, si bien la calidad de la mayoría de equipos es limitadísima para competir en el fútbol continental. Sólo
Auxerre y
Mónaco parecen aptos para poder aguantar el tirón a los 3 primeros clasificados de la temporada pasada. Por otra parte, cabe destacar el papel del Championnat como cantera para equipos de otros países. Jugadores de primer nivel como Drogba, Adebayor, Essien, Benzema o Abidal engrosan las plantillas de los equipos punteros de Europa tras destacar en el campeonato francés.
En cuanto al resto de ligas con equipos históricos en ellas, la
Eredivisie holandesa muestra el peor nivel en muchísimos años. Los
Ajax, AZ, PSV y
Feyenoord lucharán por hacerse con el título liguero, pero comparado con el nivel que solían tener los grandes equipos holandeses, el panorama es desolador. Parece que Luis Suárez tiene las horas contadas en el equipo de la capital, y cuando su marcha se consume, el fútbol holandés deberá trabajar de forma urgente para recuperar el prestigio perdido. En la
Superliga portuguesa conviven los tres eternos aspirantes:
Oporto, Sporting y
Benfica, entre los que saldrá el campeón. Pese a que estos equipos están a un nivel bastante decente, el resto de equipos de la liga portuguesa produce poquísimos talentos aprovechables para equipos grandes, que normalmente suelen acaparar los más poderosos del país luso. Salvo estas excepciones, normalmente provenientes de antiguas colonias como Angola o Brasil, los jugadores que forman parte de las plantillas portuguesas tendrán difícil colar a sus equipos entre los mejores del país. Por último, en Escocia,
Celtic y
Rangers siguen con su eterna rivalidad local para pelear la
Scottish Premier League. En el resto del país de los lagos, equipos como el
Dundee United y el
Hibernian buscan las migajas que dejan los grandes para poder colarse en la UEFA, donde su nivel deja bastante que desear.
Así pues, encontramos dos ligas de primer nivel en los campeonatos inglés y español. La Bundesliga ha conseguido dignificar altamente su campeonato y puede competir perfectamente con una liga que está tocando fondo como la italiana, todavía de buen nivel, pero que ofrece menos espectáculo que alguna liga de un escalón menor, como la francesa. Por último, algunos clásicos del fútbol europeo notan como el bajo nivel que encuentran en sus ligas locales les perjudica a la hora de competir ante los grandes del continente, y la diferencia entre unos y otros cada vez se hace mayor. Por último, cabe destacar el descenso de nivel en las ligas del este de Europa, que otrora nutrían de talentos a los grandes de Europa y ven como éstos buscan ahora esas gangas en el fútbol africano.