
Pese a los esfuerzos de la federación por allanar el camino copero a los grandes, el torneo del K.O. siempre se mantiene fiel a su nombre. Debe ser el embrujo copero el que ha permitido que veamos hoy un asombroso Alcorcón, cuatro; Real Madrid, cero. Aunque el resultado hable por sí solo, se escribirán ríos de tinta sobre la última debacle blanca en un año plagado de dolorosas derrotas para la parroquia merengue.
En el ojo del huracán se encuentra el entrenador, Manuel Pellegrini. Su capacidad para gobernar una plantilla ganadora fue ya debatida en la primera derrota de los blancos en Sevilla. Después vino el Milan y el Sporting, pero lo de hoy no lo esperaba nadie. La vergüenza que el Madrid ha hecho pasar hoy a sus aficionados le han colocado sobre la cuerda floja y no son pocas las voces que piden ya su cabeza. El equipo está perdido desde la lesión de Cristiano Ronaldo y las diferentes alternativas, rotaciones e ideas del chileno se estrellan ante rivales de cada vez menor entidad.
Otros piden responsabilidades al máximo mandatario del área deportiva, Jorge Valdano. El argentino ya tuvo que dar la cara ante este tipo de situaciones en el primer periodo florentiniano, pero resulta curioso, cuanto menos, que muchos de los que piden explicaciones y responsabilidades al director general sobre la gestión deportiva del club blanco sean los mismos que en julio hablaban de "Floren-team". De cualquier modo, más allá de lamentarse la venta de Sneijder y Robben y la ausencia de garantías en el lateral izquierdo, pocas son las críticas concretas sobre la planificación deportiva de la superproducción blanca.
Otros culpan de la crisis a los jugadores. Aquí entran opiniones para todos los gustos. Los hay que se preguntan qué pinta Benzema en el once cuando realmente está aportando muy poco al conjunto merengue. Otros lamentan el día en que un avispado intermediario mostró a Mijatovic un vídeo con las mejores jugadas de Drenthe y Marcelo. Otros desatan las iras acumuladas en años en la figura del díscolo Guti, que volvió a montar el número en Alcorcón; y otros aprovechan el momento para volver a poner a Raúl en el ojo del huracán aunque, según las crónicas, se ha entregado a fondo en la derrota merengue .
Estos días servirán para ver la estabilidad del multimillonario proyecto galáctico, segunda parte, ante una crisis galopante. La lógica nos dice que el partido del Getafe en el Bernabéu frenará el curso de las revueltas aguas merengues, pero las visitas a San Siro y Vicente Calderón de la próxima semana pueden agravar la crisis y cobrarse alguna víctima. Mientras tanto, disfruten cargando (o leyendo como cargan otros) contra Pellegrini, Valdano, o su jugador menos apreciado del plantel merengue.
PS: Ha resultado más fácil de lo que pensaba escribir estas líneas sin emplear la palabra "chorreo". No obstante, no todos son capaces.