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miércoles, 27 de enero de 2010

Premier League: Una batalla de gigantes

















Una vez finalizada la primera vuelta de la máxima categoría inglesa, nos encontramos con una circunstancia que hacía tiempo que no se veía por las islas: una oleada de incertidumbre recorre un país acostumbrado a los equipos de gigantes.

En los últimos años, la liga inglesa se ha caracterizado por su estructura piramidal: abajo, los humildes que buscan no desecender. Un peldaño por encima, los que pelearán por entrar al Top10, y a luchar por las plazas de UEFA. A continuación vienen tres de los cuatro grandes, los que jugarán Champions y que invariablemente serán los mismos de siempre; y, en la cúspide, el gigante de la temporada, ese equipo que ha arrasado a sus competidores en cuanto a resultados, o que al menos ha mostrado ser muy superior a sus rivales en cuanto a juego.

A la memoria vienen equipos como el Manchester del trébol, con Becks, Giggs, Scholes o Roy Keane en la cima de sus carreras; también tenemos al Arsenal de los Invencibles, que consiguieron una hazaña que aún no ha sido igualada por ninguna otra plantilla. A éste le sucedió el Chelsea de Mourinho, una máquina de ganar inspirada por un entrenador tan polémico como eficaz. Finalmente, Sir Alex Ferguson retomó el control de la Premier gracias a la eclosión del crack al que había estado mimando y preparando durante los últimos años, el joven Cristiano Ronaldo.

Este paseo retrospectivo por las dos últimas décadas nos deja un dato revelador: Desde que la Premier cambiara su formato, estos tres equipos se han repartidos todos los títulos (excepto el de la 94/95, que hizo justicia al Blackburn de Shearer, al que habría que dedicar una entrada entera). Este año, no aprece que la cosa vaya a cambiar; sin embargo, nos encontramos a estos tres gigantes más igualados que nunca, a una distancia considerable del cuarto puesto y de las peleas de los equipos "normales".

Prácticamente empatados a puntos, los tres grandes se mantiene en la brecha, sin que ninguno supere al otro. A veces, parece que el Chelsea se llevará el trofeo de la mano de Ancelotti, un técnico que llegó con cierta polémica, tras años de críticas en Milán y que parece demostrar que el declive rossonero en los últimos años no era enteramente responsabilidad suya. Su equipo vuelve a jugar ese fútbol eficaz que practicaba con Mourinho, con el añadido extra de la prudencia y experiencia de un viejo zorro del Calcio.

En otros tramos, podría ser el Arsenal el que se lleve el gato el agua. Tras un largo periodo de renovación, este año las cosas no parecían pintar bien para Wenger con la marcha de dos puntales del equipo, el goleador Adebayor y el pilar central, Kolo Touré. Sin embargo, el técnico alsaciano reinventó a su equipo por enésima vez, manteniendo el estilo que le ha dado la fama, volviendo a tirar de veinteañeros para completar la plantilla, y del liderzago de un Cesc que cada día se parece más a lo que prometía en su juventud: un crack de categoría mundial.

Finalmente, nos encontramos con el de siempre, el Manchester de Sir Alex. Acostumbrado a su juego abusivo de las pasadas temporadas, nos encontramos con un equipo debilitado, que todavía está decidiendo a que jugador echa más en falta, si a Ronaldo o a Tévez. Pese a sus insuficientes refuerzos, con un Owen que no es ni la sombra de lo que fue y un Valencia que no está a la altura de las exigencias, sigue teniendo una plantilla capaz de ganar a cualquiera, con un Giggs que ha perdido diez años este verano, y un Rooney que ha dejado de estar a la sombra de otros y ahora se revela como uno de los motores del equipo.

Cuando uno flojea, los otros aprovechan para sacar ventaja; despues éste se recupera y los alcanza... Así llevan jugando toda la primera vuelta, y no parece que la cosa vaya a cambiar radicalmente en esta segunda ronda, para regocijo de los espectadores, que sin duda disfrutarán de este duelo de gigantes donde sólo puede quedar uno.

lunes, 25 de enero de 2010

Benitez en la cuerda floja






Rafa Benitez está pasando su momento más complicado como entrenador red, eso es un hecho que poca gente puede discutir, hace poco incluso se habló de que Hiddink sería el elegido para dar el relevo al técnico madrileño. Vamos a intentar analizar las causas por las que se ha llegado a
esta situación.


En Inglaterra la figura imperante en los banquillos es la del manager, esto es, a diferencia de
España, el entrenador tiene que, también, formar la plantilla, pasa de ser un asesor a ser parte
ejecutiva en este aspecto, sus funciones crecen y su responsabilidad también, pero tiene la
legendaria paciencia inglesa de su parte, los proyectos suelen ser a medio plazo (esto vá
desapareciendo, pero eso es otro tema) y no se vive tanto con la inmediatez española.


Benitez comenzó su andadura en el Liverpool habiendo demostrado ser un muy buen entrenador en el Valencia pero sin tener probada su faceta de manager. Sus primeras temporadas en Anfield confirmaron las impresiones iniciales, demostró ser un excelente entrenador, una de las mejores
pizarras del mundo pero sus dotes como constructor de plantillas quedaron en seguida en
entredicho. Por numerosas páginas de internet circulan listas de fichajes realizados en la era
Benitez y se ve la gran cantidad de luces y sombras, con predominio de estas últimas que
acompañan al madrileño, resultado, pasadas 5 temporadas, la plantilla tiene graves carencias que repercuten incisivamente en el rendimiento del club.


Más que a estrellas contrastadas, se ha intentado fichar jugadores prometedores o sin explotar
(exceptuando el caso de Torres, claro está),se buscaba que la mejor parte de la carrera del
jugador pasara en Anfield, esto es una apuesta arriesgada, hay que tener un ojo clínico muy
avezado, cosa que se ha demostrado que no se tiene. El gasto en estos fichajes ha sido bastante
elevado, no a la altura de los más grandes de Europa, pero tampoco tan parco como para sólo
fichar jugadores desconocidos.


Al ser un proyecto a medio plazo, Benitez emprendió la tarea de reformar las categorías
inferiores, fichando nuevos talentos en el extranjero, esto también ha fracasado, muy pocos
jugadores fichados para los juveniles han tenido la ocasión de debutar con el primer equipo, el
Liverpool tampoco es una referencia, ahora mismo, en cuanto a calidad de cantera.


Mención especial requiere la temporada pasada, el equipo comenzó jugando bien y consiguiendo
grandes resultados, los automatismos defensivos estaban tan trabajados que era muy difícil
superar a los red, esto permitía cierto desparpajo ofensivo que trajo consigo pinchar menos
contra los equipos pequeños y seguir siendo competitivo con los grandes. La falta de fondo en la
plantilla trajo consigo el que al haber algunas bajas (de la importancia de Torres, eso sí) el
rendimiento del equipo se resintiera en exceso.


En definitiva, hasta que ha bastado con su talento de entrenadro (que lo tiene y en gran
cantidad), el Liverpool ha sido un equipo temible en eliminatoria directa y le ha dado para
clasificarse para la champions, ahora que se está viendo la gestión a medio plazo llena de
lagunas y puntos negros, seguramente la trayectoria de Benitez está tocando a su fin, el técnico
madrileño conservará el cariño de Anfield pero veremos si su caché sigue siendo el mismo.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Ligas europeas, para todos los gustos


Los aficionados futboleros de toda Europa andan con la atención puesta en sus selecciones y los partidos de repesca para clasificarse al mundial de Sudáfrica. Por eso mismo no hay mejor momento que éste para hacer un profundo repaso al nivel del fútbol europeo en cuanto a las grandes ligas. Algunas de las ligas más fuertes del continente viven una recesión comparable a la que azota los mercados de valores de todo el mundo. En España, Inglaterra, Italia, Alemania, Francia, Holanda, Escocia y Portugal se viven realidades futbolísticas que, por la importancia histórica de algunos de sus equipos, merece ser analizada con detalle.

La única liga en constante progreso en los últimos años es la inglesa. La Premier League se revaloriza cada año, y ni siquiera la pérdida de su gran estrella, el portugués Cristiano Ronaldo, parece haber afectado su popularidad. Los grandes clásicos Liverpool y Manchester United, la consolidación de Chelsea y Arsenal como grandes de Europa, los fichajes millonarios del Man City y el alto rendimiento de equipos como Everton, Aston Villa o Tottenham han conseguido situar a la Premier como la liga más atractiva del mundo. Característica por su juego rápido y vertical personificado en jugadores como Lampard y Gerrard, el empuje de la afición, y no exenta de grandes talentos individuales, la Premier presenta un nivel de espectáculo más que atractivo. El Chelsea ha conseguido superar la marcha de Mourinho y de la mano de Ancelotti vuelve a dominar con cierta holgura una liga en la que el Liverpool de Rafa Benítez sufrirá para clasificarse a la Champions. El Manchester empieza a notar el peso de la figura de Cristiano y sufre para aguantar el tirón del líder, y el Arsenal de Wénger sigue demostrando que un modelo basado en buen fútbol de la mano de jóvenes promesas es sostenible a primer nivel.

Una liga que habrá que valorar detenidamente a final de temporada es la española. La Liga BBVA está en un momento extraño. Convive con el Barcelona, uno de los mejores equipos de la historia de la mano de Pep Guardiola y actual campeón de todo, con un Madrid estrenando uno de los proyectos deportivos más ambiciosos de todos los tiempos. El poder ver en un partido juntos a Kaka, Cristiano Ronaldo, Messi, Ibrahimovic, Casillas, Benzema, Xavi, Iniesta, Daniel Alves e Higuaín (y algunos más) podría hacernos suponer inmediatamente que la española es la liga de más nivel del mundo. Lo cierto es que, mirando más allá del duelo de titanes que protagonizarán Barcelona y Madrid, sólo aparecen dos equipos de mimbres sólidos, Valencia y Sevilla, y otros dos grandes venidos a menos, que han sufrido un inicio de temporada convulso. Atlético y Villarreal están sufriendo mucho para cumplir con las altas expectativas depositadas en ellos. A partir de aquí se crea un vacío enorme hasta los equipos siguientes. Deportivo, Mallorca, Espanyol o Athletic se encuentra muy lejos de los equipos favoritos para Europa. Por otra parte, el nivel del resto de equipos deja muchísimo que desear, y, si lo comparamos con el de años atrás, vemos que el nivel competitivo de la liga española está en unos niveles alarmantes. No obstante, el fútbol técnico y paciente que se practica en España sigue siendo atractivo a los ojos de muchos, que no han acusado el descenso de competitividad.

Una liga en caida libre es la Serie A italiana. Salvo el Inter, los grandes han bajado a un nivel que no les permite competir ni con el gigante neroazzurro, ni con los grandes de Europa. La Juventus sigue pagando las consecuencias del escándalo Moggi, el Milan necesita una renovación urgente a todos los niveles y el nivel de la Roma, Lazio, Parma o Udinese ha descendido notablemente en los últimos años. Aparte, su fútbol poco lento y poco vistoso hace de este campeonato el menos atractivo para los aficionados. De todas maneras, la historia de los equipos italianos les permite tener en nómina a algunos de los jugadores mejor valorados del mercado mundial. Aparte, los continuos altercados en las gradas y el ascenso de ligas históricamente menores no ayudarán a que la Serie A recupere su nivel en un futuro cercano.

Algo parecido sucede en la Bundesliga germana. El Bayern es un gigante que dobla en estructura a cualquiera de sus rivales. Aunque en lo deportivo lleva varios años convulsos en los que no termina de encontrar su lugar, el nivel de su plantilla es extraordinario para una liga que, sin grandes estrellas, muestra un nivel medio bastante competitivo. Con 12 jornadas disputadas, hasta 7 equipos están situados por encima del titán bávaro entrenado por Louis Van Gaal, lo que garantiza que el número de enfrentamientos directos en la zona alta será alto y la Bundesliga nos ofrecerá partidos extraordinariamente llamativos. Aparte del Bayern, Shalke 04, Hamburgo, Bayer Leverkusen y Werder Bremen lucharán con todas sus fuerzas por tomar el trono del actual campeón, el Wolfsburgo.

La Ligue 1 vive un periodo de transformación. El Girondins de Burdeos, con la explosión definitiva de Gourcuff y la importantísima aportación de Chamakh, ha sido capaz de destronar al Olympique de Lyon, que además ha perdido a su goleador Karim Benzema, pero que ha hecho un esfuerzo considerable para reforzarse, haciéndose con Bafe Gomis y Lisandro López para dotar de más gol a su delantera. El tercer equipo en discordia es el Olympique de Marsella, actual subcampeón, que intentará el asalto al título de la mano de Brandao, Niang y Cheyrou. El fútbol que se practica en la Ligue 1 recuerda al de la Liga BBVA, si bien la calidad de la mayoría de equipos es limitadísima para competir en el fútbol continental. Sólo Auxerre y Mónaco parecen aptos para poder aguantar el tirón a los 3 primeros clasificados de la temporada pasada. Por otra parte, cabe destacar el papel del Championnat como cantera para equipos de otros países. Jugadores de primer nivel como Drogba, Adebayor, Essien, Benzema o Abidal engrosan las plantillas de los equipos punteros de Europa tras destacar en el campeonato francés.

En cuanto al resto de ligas con equipos históricos en ellas, la Eredivisie holandesa muestra el peor nivel en muchísimos años. Los Ajax, AZ, PSV y Feyenoord lucharán por hacerse con el título liguero, pero comparado con el nivel que solían tener los grandes equipos holandeses, el panorama es desolador. Parece que Luis Suárez tiene las horas contadas en el equipo de la capital, y cuando su marcha se consume, el fútbol holandés deberá trabajar de forma urgente para recuperar el prestigio perdido. En la Superliga portuguesa conviven los tres eternos aspirantes: Oporto, Sporting y Benfica, entre los que saldrá el campeón. Pese a que estos equipos están a un nivel bastante decente, el resto de equipos de la liga portuguesa produce poquísimos talentos aprovechables para equipos grandes, que normalmente suelen acaparar los más poderosos del país luso. Salvo estas excepciones, normalmente provenientes de antiguas colonias como Angola o Brasil, los jugadores que forman parte de las plantillas portuguesas tendrán difícil colar a sus equipos entre los mejores del país. Por último, en Escocia, Celtic y Rangers siguen con su eterna rivalidad local para pelear la Scottish Premier League. En el resto del país de los lagos, equipos como el Dundee United y el Hibernian buscan las migajas que dejan los grandes para poder colarse en la UEFA, donde su nivel deja bastante que desear.

Así pues, encontramos dos ligas de primer nivel en los campeonatos inglés y español. La Bundesliga ha conseguido dignificar altamente su campeonato y puede competir perfectamente con una liga que está tocando fondo como la italiana, todavía de buen nivel, pero que ofrece menos espectáculo que alguna liga de un escalón menor, como la francesa. Por último, algunos clásicos del fútbol europeo notan como el bajo nivel que encuentran en sus ligas locales les perjudica a la hora de competir ante los grandes del continente, y la diferencia entre unos y otros cada vez se hace mayor. Por último, cabe destacar el descenso de nivel en las ligas del este de Europa, que otrora nutrían de talentos a los grandes de Europa y ven como éstos buscan ahora esas gangas en el fútbol africano.